martes, 6 de diciembre de 2016

TELETRABAJO EN LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

Aunque se tiende a pensar que las empresas y los trabajadores/as del sector privado son las pioneras en el impulso del teletrabajo, la tendencia internacional sugiere todo lo contrario. Casi en todos los países del mundo, los principales promotores del trabajo a distancia son los gobiernos y las instituciones públicas, ya que a menudo las administraciones cuentan con más medios y recursos para acceder con facilidad a las innovaciones informáticas y la tecnología punta. Y es que las administraciones están obligadas a jugar un papel ejemplificador hacia las empresas y fomentar la innovación.

Teletrabajo es aquel trabajo que una persona realiza para una empresa desde un lugar alejado de la sede de esta (habitualmente su propio domicilio), por medio de un sistema de telecomunicación. Muchas de las tareas que se ejecutan en una oficina no requieren de una presencia del trabajador en su puesto y pueden ser realizadas a distancia utilizando Tecnologías de la Información y la Comunicación (más conocidas como TIC). De esta manera se disminuyen los tiempos de desplazamiento y se reducen los tiempos muertos sin tareas que realizar. 
Para el sector de la administración pública, el teletrabajo conlleva: Ahorro, porque evita el pago del alquiler de oficinas y de los costos fijos para el mantenimiento de estas. Una mejora de la imagen institucional, porque ayuda a menguar la contaminación ambiental. Un aumento de la productividad. Flexibilidad para la contratación de personal (en especial, si el vínculo se establece con un tele trabajador independiente).
En lo que a las ventajas se refiere, creo que una de las principales ventajas que supone para el funcionario el empleo del teletrabajo es la flexibilidad, ya que sería el propio funcionario quien se tendría que gestionar su tiempo. Otra ventaja bastante importante, y más si cabe aun en estas fechas de “recortes”, sería la reducción de gastos por parte de la Administración en material de oficina; una vez implantado el teletrabajo, la totalidad o gran parte del trabajo pasará a realizarse de forma electrónica. Esto nos lleva a la última gran ventaja que supondría la implantación del teletrabajo en la Administración, que no es más que el trabajo diario del funcionario se agilizaría debido al empleo de los medios tecnológicos.
La modalidad del teletrabajo puede desarrollarse bajo dos modalidades: de forma completa, donde el teletrabajador presta servicios fuera del centro de trabajo o del local de la entidad pública, pudiendo acudir ocasionalmente para las coordinaciones necesarias. Y la forma mixta, donde el teletrabajador presta servicios de forma alterna dentro y fuera del centro de trabajo. No se considera teletrabajador a la persona que ocasionalmente presta servicios fuera del centro de trabajo o entidad pública.
La ley 30096, ley del Teletrabajo, lo define: Artículo 2. Definición de teletrabajo El teletrabajo se caracteriza por el desempeño subordinado de labores sin la presencia física del trabajador, denominado “teletrabajador”, en la empresa con la que mantiene vínculo laboral, a través de medios informáticos, de telecomunicaciones y análogos, mediante los cuales se ejercen a su vez el control y la supervisión de las labores. Son elementos que coadyuvan a tipificar el carácter subordinado de esta modalidad de trabajo la provisión por el empleador de los medios físicos y métodos informáticos, la dependencia tecnológica y la propiedad de los resultados, entre otros.
En las instituciones Públicas esta modalidad de trabajo no es la más usual, la norma es precisa estableciendo tanto derechos y obligaciones, como las características y la consistencia del desempeño de un teletrabajador, sin embargo, la mayoría de contratos de trabajo en entidades públicas son presenciales, y con un horario de labor ya establecido.
Teletrabajo en la Agenda Digital 2.0 hace referencia en su Estrategia 4, la cual es la siguiente: Estrategia 4. Contribuir a generar empleo digno mediante el uso de las TIC El uso de las TIC en nuestra sociedad han traído cambios en diversos aspectos, siendo el laboral uno de ellos. Por una parte ha generado cambios en el mercado de trabajo, así como, en los procesos de trabajo y las relaciones laborales. Por otra, ha abierto un campo laborar amplio tanto para el rubro de trabajo del sector TIC, como por el desarrollo del Teletrabajo y las propuestas alrededor de ello.

El teletrabajo no tiene futuro en la Administración pública actual. A pesar del gran avance que supondría, la importante agilización de los procedimientos y demás ventajas que la implantación del teletrabajo conllevarían, creo que nuestra sociedad, donde el descontento y la falta de interés están a la orden del día, la falta de recursos económicos es bastante grave, la más que obvia falta de interés de los políticos por solucionar los distintos problemas que van surgiendo, etc, no está preparada para la implantación del teletrabajo. A largo plazo y si la situación se vuelve más favorable tal vez, actualmente pienso que no.


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